Juno parte de una realidad concreta: las mujeres siguen estando lejos de ocupar, en igualdad de condiciones, los principales espacios de decisión. Por eso están en el origen y en el centro del proyecto. Pero la igualdad no se construye hablando únicamente entre iguales. La mesa debe crecer. Juno incorpora a hombres, empresas, instituciones y organizaciones que comparten una misma voluntad de avance, porque cambiar las estructuras exige la participación de quienes forman parte de ellas. La perspectiva de género es nuestro punto de partida. Una sociedad con más voces, más criterio y mejores decisiones es el lugar al que queremos llegar.